El vino es una parte muy importante en la confección o elección de un menú, por lo tanto es un conocimiento bastante imprescindible que debemos tener, al menos de una forma muy genérica. Ahora bien, tampoco es imprescindible que sea un experto. Con saber desenvolverse con cierta soltura es suficiente. Veremos las cuestiones más básicas al momento de servir un vino :
.- Por su color: se sirven antes lo blancos que los tintos.
.- Por su edad: se sirven los más jóvenes y luego los más añejos.
.- Por su sabor (cuerpo): primero se sirven los más suaves (de menos cuerpo) y luego los más intensos (de más cuerpo). Primero los varietales y despuès los de guarda o reserva.
.- Por su contenido en azúcar: primero los secos y luego los dulces.
Al igual que el menú va ganando intensidad, los vinos deben ir acompañando este "incremento" de sabores más suaves a sabores más elaborados o fuertes.
Una regla general: Lo blancos suelen acompañar a los pescados y mariscos (y algunas carnes blancas). Los tintos a las carnes rojas. Los vinos dulces a los postres (y algunos se sirven también como aperitivo).
Apertura de la botella de vino.
.- La botella de vino siempre debe estar apoyada sobre la mesa. Olvídese de poner la botella entre las piernas o cogerla en brazos, como si fuera un niño.
.- La botella no se mueve, se mueve o gira el sacacorchos.
.- Nunca se taladra el corcho de lado a lado, para evitar caer "migas" de corcho en el vino.
.- Una vez abierto se limpia la boca con una servilleta o trapo limpio.
.- Una buena opción es servir en una copa, que desecharemos, un poco de vino para limpiar la boca y el cuello, y sacar los pequeños restos que pudieran quedar en este tramo de la botella.
.- Es bueno dejar que el vino se airee un poco. En caso de vinos añejos sobre 5 años es bueno dejarles airearse al menos una hora antes de tomarlo o algunos expertos aconsejan decantarlos ( traspaso de una botella a otra y viceversa para que se oxigene el vino)